En esencia, las modificaciones efectuadas no son excesivas, ya que la idea fundamental sigue estando vigente, es decir, efectuar una valoración lo más objetiva posible de las amenazas que pueden afectar a la organización y que, en el caso de que estas se materializaran, estimar el impacto que podría ocasionar a los activos de la organización.Como bien conocemos, la norma ISO 27001 en sus dos versiones, hacen referencia a la aplicación de controles y salvaguardas (las incluidas en el Anexo A) que deben implementarse para que el impacto de las amenazas se vea reducido en un porcentaje respecto de la confidencialidad, integridad y disponibilidad, que son las bases de la seguridad. No entramos a efectuar diferenciaciones entre trazabilidad, ya que podría derivarse de alguna de las tres vertientes anteriores.
Expuesto el escenario general, se puede desgranar cada uno de los detalles que se establecen como nuevos o diferenciadores respecto de la anterior versión:
Referencia al alcance/contexto de la organización
Las mediciones de los riesgos obtenidos y sus oportunidades de mejora deben hacer referencia específicamente al contexto de la organización y a los requisitos a cumplir, respecto de la organización, accionistas, partes interesadas y el entorno de la misma. También deben tenerse en cuenta las expectativas generadas en la organización, así como las necesidades de las partes interesadas.Con ello se hace referencia a que el análisis de las organizaciones no deben ser genéricos, sino específicos para cada sector (por ejemplo no es lo mismo los riesgos que pueden afectar al sector energético que al sector telecomunicaciones) y efectuar acciones para el tratamiento y reducción de dichos riesgos.
Oportunidades y apreciación de riesgos
Enfoque a procesos
Concepto de "dueños" de los riesgos
Criterios de aceptación de riesgos
Tratamiento de riesgos
Puede tomarse como referencia el Anexo A ISO 27001:2013, en el que se dispone un listado de controles que sirven para orientarse en las posibles acciones a efectuar para reducir los riesgos (pueden incluirse acciones adicionales además de las referidas en este Anexo A). Estas acciones pueden formar parte de un plan más complejo, llamado "Plan de Tratamiento de Riesgos" el cual debe contener todas las acciones planificadas, con sus dueños y responsables en los que se intenta mediante salvaguardas técnicas u organizativas, reducir el posible impacto de las amenazas sobre los activos de información. Este plan de tratamiento de riesgos toma su importancia ya que es el origen de la eliminación de las conocidas como "Acciones preventivas" ya que el plan de tratamiento de riesgos aglutina todas estas actuaciones, y se pueden considerar como acciones preventivas en sí ya que los riesgos aún no se han materializado. Este plan de tratamiento de riesgos debe ser aprobado por Dirección.
Declaración de aplicabilidad
Como se aprecia, los cambios no son excesivos, pero sí que conviene tenerlos en cuenta a la hora de implementar este apartado de Apreciación de Riesgos y Oportunidades, que debe ser información documentada por parte de la organización.
Espero que les haya sido de ayuda.
Saludos.

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